DIAGNÓSTICO PRECOZ

 

En España, un elevado número de personas que presentan infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) desconocen su estado serológico. El diagnóstico tardío es uno de los prin­cipales obstáculos de la respuesta a esta epidemia, ya que aumenta la morbimortalidad asociada, disminuye la respuesta al tratamiento e incrementa la tasa de transmisión y el coste de la asistencia sanitaria.

Conseguir diagnosticar lo antes posible el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia humana), es fundamental para mejorar la supervivencia y la calidad de vida de las personas que viven con VIH (Virus de la Inmunodeficiencia humana) y por supuesto para prevenir la trasmisión. Es uno de los retos más importantes marcados por la OMS (Organización Mundial de la Salud) y ligado a la estrategia Fast Track. (Enlace a Fast Track de la página nuestra)

Este tipo de prueba sirve para detectar la infección causada por ese virus, pero no para saber desde cuando cuándo ni si la persona ha desarrollado el sida, pero es crucial para iniciar el tratamiento antirretroviral aumentando la esperanza de vida y gracias al cual, la infección por VIH (Virus de la Inmunodeficiencia humana) se ha convertido en una enfermedad crónica

Las pruebas rápidas de detección de la infección por VIH (Virus de la Inmunodeficiencia humana) son pruebas de cribado basado en técnicas de enzimoinmunoanálisis (técnica de laboratorio de diagnóstico microbiológico indirecto basada en reacciones antígeno-anticuerpo) que utiliza que son de lectura rápida y subjetiva. Un resultado negativo descarta la infección, mientras que un resultado positivo obliga a realizar una prueba de confirmación en un laboratorio clínico, para asegurar la presencia de la infección y poder realizar así el diagnóstico definitivo.

Hay tres tipos principales de pruebas de detección del VIH (Virus de la Inmunodeficiencia humana): Las pruebas de anticuerpos, las pruebas de combinación (de detección de anticuerpos y antígenos) y las pruebas de ácido nucleico. Cada una de estas pruebas tiene un periodo ventana diferente, oscila entre 9 y 90 días desde la práctica de riesgo y depende del tipo de prueba. Por ejemplo, si optas por la prueba de anticuerpos, ésta presenta un periodo ventana de entre 3 y 12 semanas con resultados en 30 minutos.

Las técnicas de cribado emplean bien fluido oral (saliva) o una pequeña muestra de sangre obtenida mediante digito punción.

En la actualidad las pruebas rápidas o de cribado que se emplean pueden ser de 3ª generación- aquellas capaces de detectar anticuerpos frente a los tipos 1 y 2 de VIH- o de 4ª generación, capaces de detectar, además de los anticuerpos anteriores, el antígeno p24 de VIH-1. Son aquellos test de detección en los que no hace falta enviar la muestra a analizar a un laboratorio. Los resultados están disponibles poco después de hacer la prueba (entre 15 y 60 minutos).

Para algunas pruebas rápidas será necesario sacar una gota de sangre (un simple pinchazo en el dedo basta), mientras que en otras simplemente se toma una muestra del fluido oral de las encías.

Estas últimas pruebas suponen un aumento de la fiabilidad de los resultados de la prueba, reduciendo el periodo ventana a 6 semanas frente a los 3 meses de las pruebas de 3ª generación

Estas pruebas se realizan en el ámbito comunitario o asistencial.

Los resultados positivos deben confirmarse con una segunda prueba hospitalaria para poder darle a una persona un diagnóstico definitivo de infección por el VIH.

 

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